El maquillaje es una herramienta poderosa para resaltar la belleza natural y reflejar tu estilo personal. Sin embargo, no todos los looks funcionan igual en cualquier momento del día. El maquillaje de día y el maquillaje de noche tienen objetivos distintos, y conocer sus diferencias te ayudará a elegir el look perfecto según la ocasión.
A continuación, te contamos las principales diferencias entre ambos estilos:
1. Iluminación
La iluminación marca una gran diferencia. Durante el día, la luz natural es más intensa y deja ver cada detalle del rostro, por lo que el maquillaje debe ser sutil y equilibrado para evitar que se vea recargado.
En la noche, la luz artificial es más suave, lo que permite jugar con colores más intensos, contrastes y acabados dramáticos sin que el maquillaje luzca exagerado.
2. Base y cobertura
Para el día, lo ideal es optar por bases ligeras, BB creams o productos con acabado natural que unifiquen el tono sin cubrir en exceso. La idea es lograr una piel fresca, luminosa y con apariencia saludable.
En cambio, el maquillaje de noche permite una mayor cobertura. Bases más completas ayudan a conseguir un acabado impecable y de larga duración. Además, técnicas como el contorno y la iluminación se utilizan con mayor intensidad para definir y esculpir el rostro.

3. Sombras de ojos
En el maquillaje de día predominan los tonos neutros y suaves como beige, marrones claros y pasteles. Estos colores aportan naturalidad y son perfectos para actividades diurnas o ambientes laborales. Los acabados mate suelen ser los más favorecedores bajo la luz del sol.
Por la noche, las sombras toman protagonismo. Tonos oscuros como negro, gris, azul o morado permiten crear looks más sofisticados, como los smokey eyes. Los acabados metálicos y con brillo también son ideales para añadir un toque glam bajo la luz artificial.

4. Delineador y máscara de pestañas
Durante el día, el delineado suele ser fino y discreto. Un trazo sutil en tonos marrón o negro es suficiente para definir la mirada. La máscara de pestañas se aplica de forma ligera, enfocándose en alargar y separar.
En la noche, el delineado puede ser más marcado, con estilos como el cat-eye o trazos más gruesos. La máscara de pestañas busca volumen y dramatismo, logrando una mirada más intensa y expresiva.

5. Labios
Los labios de día se mantienen en tonos naturales: nude, rosados suaves o acabados hidratantes que complementan un look fresco. Los glosses y bálsamos con color son grandes aliados.
En el maquillaje de noche, los labios pueden convertirse en el centro de atención. Tonos intensos como rojo, vino, ciruela o marrón oscuro aportan elegancia y fuerza. Los labiales mate ofrecen mayor duración, mientras que los brillantes suman un toque de sofisticación.

La diferencia entre el maquillaje de día y de noche está principalmente en la intensidad, los colores y las técnicas utilizadas. Mientras el maquillaje de día busca un acabado natural y luminoso, el de noche permite mayor creatividad, contraste y dramatismo.
En Foriu te ayudamos a adaptar tu maquillaje según la ocasión, siempre resaltando lo mejor de ti para que luzcas segura, hermosa y acorde a cada momento.